Hace poco tuve la oportunidad de ojear un artículo sobre la importancia del optimismo para ser un buen comercial.
Obviamente los distribuidores de Forever son mucho más que comerciales, pensé, son empresarios, distribuidores independientes que gestionan su propio negocio. Sin requisa algunas de las ideas que leí me parecieron interesantes para desarrollar con éxito un buen negocio en Forever.
Obviamente los distribuidores de Forever son mucho más que comerciales, pensé, son empresarios, distribuidores independientes que gestionan su propio negocio. Sin requisa algunas de las ideas que leí me parecieron interesantes para desarrollar con éxito un buen negocio en Forever.
Lo primero que me llamó la atención fue la misma definición de optimismo: La predisposición a entender y analizar la existencia desde su aspecto más positivo.
Tengo que registrar que esto no es practicable, ya que cuando las iniciativas que tomamos no salen como teníamos pensado llegamos a pensar que los mercancía de ese “fracaso” son irreversibles y los daños permanentes.
¿Has hecho una presentación en donde al final nadie se patrocina? ¿Has hablado con 20 personas en una semana y nadie ha mostrado interés? ¿Has escuchado 100 veces que la gentío no tiene monises y que hay mucho paro?
El pesimista pensaría que esto hace inasequible tener éxito en Forever.
El pesimista pensaría que esto hace inasequible tener éxito en Forever.
Pero, ¿qué pasaría si fuéramos optimistas?
El eufórico tendría la certeza de que si hace una presentación y nadie se patrocina, ya ha descartado un buen camarilla de personas con las que no perder su tiempo, y que está más cerca de encontrar a las personas que sí querrán trabajar con él o ella en Forever.
Si nadie en una semana a mostrado interés, sabe que la decisión es seguir buscando personas la semana futuro, porque ha llegado a entender que siguen estando fuera las personas que sí tienen interés.
Y si la concurrencia no tiene billete o no tiene trabajo, el eufórico está convencido de que esas personas necesitan que les hable de Forever, para que emprendan un negocio y ganen cuartos.
Si nadie en una semana a mostrado interés, sabe que la decisión es seguir buscando personas la semana futuro, porque ha llegado a entender que siguen estando fuera las personas que sí tienen interés.
Y si la concurrencia no tiene billete o no tiene trabajo, el eufórico está convencido de que esas personas necesitan que les hable de Forever, para que emprendan un negocio y ganen cuartos.
En las oficinas de Forever estamos seguros de que el éxito es para aquellos distribuidores capaces de afrontar el duro trabajo de desarrollar el negocio de Forever con optimismo.
Solo déjame plantearte una pregunta para tu advertencia personal: ¿Eres jovial o pesimista?

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